Idol I es más que un Kdrama sobre el mundo del Kpop: es reflejo de este. Te contamos qué de realidad hay en su ficción, ¡en Con K de Kpop!
Damos por hecho que eres fan del Kpop, K-piñer. De este grupo o el otro, de este idol o de otro. Fan de este o esta idol en concreto. Fan de la música que hace uno o la que hace otro. Pero te aseguramos que hay algo que todos los idols tienen en común. Y es lo que tienen que aguantar diariamente debido a la obsesión de algunos de sus fanáticos y el ritmo de la industria del entretenimiento de la que forman parte. Idol I lo ha vuelto a poner sobre la mesa y no ha pasado desapercibido para nadie.
Idol I relata como Maeng Sena (Sooyoung de Girls Generation), una abogada muy fan de un grupo de Kpop, debe defender a su bias, acusado de asesinato. En cuanto le des al play serás testigo del patrón tan abrumador que sigue la serie. Y es que las situaciones que presenta el Kdrama no distan mucho de la realidad. Con K de Kpop te trae duras comparativas de Idol I con lo que hemos visto a lo largo de los años en el Kpop. Las que deben servirnos para reflexionar de nuevo sobre esta cuestión.
Si no quieres spoilers, Idol I acaba de llegar a Netflix, ¡te esperamos hasta que la hayas visto!
Home Invasion, más que un género de terror que se «cuela» en Idol I
¿Cómo sería que después de un día duro poniendo tu mejor cara para los demás llegases a casa y no estuvieses solo? Es la realidad de Raik, el idol protagonista de Idol I, quién acostumbrado a que su casa no sea solo suya sabe cuando alguien se ha colado en ella. Los intrusos son las que dicen ser sus fans pero que se ajustan más al término sasaeng. Aún así, a Raik le piden que no exagere, que siga manteniendo el tipo aunque hayan irrumpido en su intimidad. ¿Crees que esto está bien, K-piñer? ¿Qué pensarías si esto fuese más realidad que ficción?
Tenemos ejemplos reales de hace años como el de Kim Jaejoong, para quién que se colasen en su casa acabó siendo rutina de lo diario que era. Incluso más allá de su casa, una fan le fotografió durmiendo en una sauna. Pero el caso es que este Home Invasion (género de terror que acoge el realismo de que alguien entre en el espacio privado de tu casa) no se ha detenido. Uno de los últimos casos es el de Jungkook de BTS, quién tuvo que aguantar que una mujer china esperase horas intentando entrar a su casa. No una, sino dos veces.

Porque esta esta es la realidad de muchos idols y las noticias de intentos de entrar a sus casas se han colado para quedarse en el día a día del Kpop.
¿Número privado? Número público
Aunque comparta muchas cosas con sus fans, hay otras que siguen siendo privadas para Raik. Porque a todos nos llaman números desconocidos, ¿verdad? A todos nos llegan mensajes confesándonos su amor, ¿verdad? Ni un móvil privado puede tener Raik, las sasaeng consiguen acercarse a él. Y aunque parezca loco, los idols en realidad cambian de número cada vez que esto pasa.
¿Sabes cuando en un live de un grupo alguno de repente pone mala cara hacia la cámara? Seguramente sea por una llamada entrante, porque las sasaeng no descansan. Diariamente es cuando los idols quieren interactuar con sus fans a través de su teléfono y es diariamente cuando reciben estas llamadas o mensajes.
Taeyong de NCT pidió en directo, tras años de sasaengs acampado alrededor de los dormitorios del grupo, que dejasen de llamarlo porque estaba realmente asustado. «Los que llaman son egoístas porque lo hacen por su propio beneficio. A mí me estresa mucho». Luego Jay de ENHYPEN, directamente llamó al número que no paraba de llamarlo durante un live para advertirle que pondría el altavoz para exponerle si no paraba. Porque le estaba fastidiando el buen rato con sus verdaderos fans.

¡Llamad a seguridad!
Con una valla encajada en el pecho y fans como tú pegadas a la espalda, ¡es el momento de ver pasar a tu idol! ¿Todo el mundo respeta el perímetro? ¿Nadie se sobrepasa? La seguridad no tarda en romper filas y echarse encima de quién que se ha tirado encima de Raik. Él tan tranquilo saludando a sus fans y una se lo toma demasiado enserio. ¿Te suena?
En las actividades públicas de los idols o eventos como los send-off de los conciertos, las fans podemos verlos desde una distancia prudencial. Pero lo de Raik no es un evento aislado. La invasión del espacio personal de los idols se ha convertido en una de las malas costumbres del Kpop. Y aunque hay también dulces y respetuosas interacciones, no son mayoritarias. Hasta masificaciones pegándose e hiriendo a unos recién debutados ENHYPEN, S.Coups de SEVENTEEN agarrado violentamente del brazo desde una multitud hasta un fan tratando de llevarse consigo a Taeyeon de Girls Generation mientras actuaba.

Pero no solo en actividades oficiales, sino que la cosa se extiende hasta el tiempo personal de los idols. Uno muy sonado fue cómo unas sasaeng acorralaron a Zhang Hao (ex-ZEROBASEONE) y Soobin (TXT) en China, donde Soobin incluso lanzó de vuelta teléfonos de algunas que antes se lo habían lanzado a él.
Aunque sean figuras públicas, que se dejen ver en un espacio al que podamos acceder todos, no significa que podamos hacer lo que queramos con ellos. Porque como les recuerda Sena a unas fans: ««Ser fans no significa que puedas hacer lo que quieras».
Un amor tan intenso como voluble
La escena más comentada de Idol I ha sido la que sería nuestro sueño, un fansign. Raik acude a uno de los eventos de Kpop con mayor contacto con los fans y la cosa no va como debería. Lo que tendría que ser un corto intercambio de saludos, un autógrafo y una sonrisa con el idol, se convierte en una pesadilla para él. Porque la intensidad del fanatismo de sus fans es demasiado.
Los fansign son un momento para hablar con los idols, pero hay personas que lo toman como la oportunidad para darle vida su fantasía. En la que piensan que el idol es suyo y pueden exigirle lo que sea para complacerlas. Ha habido fans que se han enfadado, como la que reclamó a gritos a Xiaojun de WAYV/NCT que le había escrito la misma posdata varias veces; el pobre aguantaba las lágrimas. Fans que no le han bastado palabras y han lanzado cosas hacia los idols, como una que se enfadó con Joshua de SEVENTEEN y tuvo que ser sacada del lugar por su comportamiento. No hace falta ponerse violento tan si quiera: obligarles a hacer o decir lo que una quiera es pasarse.

Y aunque hay mil ejemplos, el más destacado ha sido el de Jungkook de BTS, quién en su ya larga carrera ha tenido que vivir situaciones como estas. Los paralelismos en RRSS con la serie tomaron a Jungkook como principal imagen e incluso Kim Jaeyoung (que interpreta a Raik) le dio me gusta a una de estas publicaciones.
Y del amor al odio, solo hay un paso
Lo voluble radica en que igual que según estas «fans» hacen todo esto por amor, dicho amor puede tonarse fácilmente en odio. A la mínima que un idol hace algo considerado «incorrecto» (véase salir con alguien, rumores infundados o no esforzarse lo suficiente sobre el escenario) esas mismas fans piden su salida del grupo. Seguido de protestas, pancartas, publicaciones llenas de odio y las ya famosas coronas de flores a las puertas de la empresa junto a camiones LED. El caso que más unió a la comunidad fue el de Seunghan (ex-RIIZE), y de lo que Raik tampoco se salvó en Idol I.

Padres ausentes hasta cuando quieren, la dura realidad familiar retratada en Idol I
Y aun así, no todo iba a ser gracias a las sasaeng. Idol I también se atreve a abordar algo que hemos visto poco, lo que no quita la gravedad al asunto. A los problemas de Raik en la serie se le suma algo que lo ha atormentado por mucho tiempo: su madre.
Y es que si estuviste en el Kpop allá por 2019, seguro que te suena el trágico desenlace de Goo Hara (KARA). Su madre hizo finalmente acto de presencia, nada más fallecer la idol, después de haberla abandonado a ella y a su hermano de niños. La madre de la ficción y la de la realidad son más parecidas de lo que parece.
En medio de su acusación, la madre de Raik aprovecha la situación para conseguir dinero a su costa firmando un contrato con otra empresa en su nombre. Todo para cobrar un adelanto, tratándolo más como una fuente de ingresos que como un hijo, sin ser la primera vez que hacía algo así. Similarmente, la madre de Hara reclamó la herencia de su hija fingiendo ser una madre dedicada; incluso siendo la anfitriona del funeral. Una lo hacía con su hijo en vida pero la otra de forma más rastrera esperó a que falleciese.
Pero esto no podrá darse más. Ningún progenitor/familiar ausente tendrá derecho a la herencia de sus hijos gracias a la misma Goo Hara. Ya que en 2019 y motivado por su hermano, se creó la «Ley Goo Hara». Quizás no en el caso concreto de Raik le hubiese servido. Pero quién sabe a quién podrá ayudar en el futuro, puesto que la ley entrará en vigor este 2026.











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