Aunque un álbum de K-pop siempre tiene un diseño trabajado, algunos son realmente espectaculares. ¡Os contamos más en Con K de Kpop!
Después de que el mes pasado SM Entertainment anunciara la edición especial de Armaggedon, el nuevo álbum de aespa, nosotres (y nuestros bolsillos) nos hemos vuelto loques. Pero, si somos sinceres, sabemos que en la industria del K-pop los álbumes son más que álbumes. Por eso nuestros ahorros desaparecen continuamente (si alguna vez los hemos tenido). Y aunque nos encanta el nuevo formato de Armaggedon, y su vibe tan retro, en Con K de Kpop queremos hacer un repaso por otros álbumes que destacan en cualquier estantería por la originalidad de su diseño. ¿Y por qué no desempolvar también algunas joyitas del pasado? ¡Acompañadnos en este rápido viaje por los ejemplos más originales de nuestra industria favorita!
Jugando con los formatos físicos
aespa no es el primer grupo que juega con la propia «fisicalidad» del CD en el diseño de sus álbumes. Un ejemplo especialmente inteligente, por su contraste entre lo digital y lo analógico, es Pinktape, de f(x). Por fuera es un VHS de un rosa bien llamativo que contiene, en realidad, un CD. Perfecto para aquellos nostálgiques de los ’90.

Esta idea la recuperó KEY, de SHINee, hace un par de años con su álbum Gasoline. Una oda a la cultura de los ’80, con sus referencias a películas de terror y ciencia ficción, las versiones de este álbum son únicas y completamente diferentes entre sí.

¿Este álbum se puede comer?
Sí, habéis leído bien; hay grupos que desdibujan la línea entre música y gastronomía. Y creednos, es un concepto mucho más popular de lo que podáis pensar en un principio. De hecho, hay un grupo en concreto que se ha convertido en especialista de este tipo de formato. Y no son otras que las reinas de los diseños de álbumes, Red Velvet.
Algunos ejemplos de este grupo son Red Summer, con un CD que imita pedazos de las frutas que aparecen en la carátula, o Birthday, con forma de una tarta de cumpleaños en su edición limitada. Sin embargo, el grupo se pasó el concepto con Perfect Velvet, que imita una caja de pizza con su pizza dentro, que, realmente, es el CD. Eso sí, los toppings no pueden ser más glam; no querides, no son pepperoni, lo que estáis viendo son piedras preciosas que reflejan el glamour de las chicas de Red Velvet.

Pero muchos otros artistas siguieron esta idea tan culinaria, de los que vamos a destacar a algunos (aunque sabemos que hay más).
Soyeon de (G)I-DLE, en su trabajo en solitario Windy, imita una caja de entrega de comida rápida. Muy mona y, además, ¡fácil de llevar gracias a sus asas!

NCT DREAM también optaron por este concepto en Hot Sauce, en sus versión Jewel Case. Un package monísimo que es clavadito a las bolsita de nuestros snacks coreanos favoritos. ¿Lo mejor de este álbum? Que el calendario del comeback imita la lista de ingredientes que solemos ver en la parte trasera de estos paquetitos.

Álbumes que encajan con nuestra colección de libros
Para los fans de las revistas musicales (especialmente de los ’70, ’80 y ’90), también hay un concepto para vosotres. Si os gustan toques un poco punkies, ROCK-STAR, de Stray Kids, es perfecto para vuestra estantería.

O si sois más del formato cómic/manga, os encantará The War: The Power of Music, de EXO, o LOVE or TAKE, de PENTAGON. De hecho, este último diseño (si conseguís ahorrar lo suficiente para comprar todas las versiones) parece una serie entera de manga en nuestra estantería. Así que sí, necesitáis hacerle un hueco (grande).

Y si sois fans de la cultura tradicional coreana, tranquiles. También tenéis vuestra versión de libro ideal: Shangri la, de VIXX. Imitando las ediciones de la era de Joseon (la antigua dinastía coreana que empezó en 1392 y acabó aproximadamente en 1910), este álbum es realmente una joyita.

Formatos perfectos para guardar nuestro preciado tesoro
Puede que sea un formato menos impactante que una pizza o un VHS, pero eso no quiere decir que no nos encanten los álbumes que imitan cajas para guardar nuestros preciados CDs. Uno de los primeros grupos que bordaron este concepto fueron las legendarias Girls’ Generation, que no hacen nada mal, y menos con su álbum The Boys. Imitando las cajas de jabones de principios de siglo XX en estilo de art nouveau, las integrantes sacan su lado más vintage. Una auténtica monada, y que encaja perfectamente en el nuevo trend de lo coquette.

Más recientemente, ENHYPEN recuperó este concepto con la versión Moon de Memorabilia. Una bonita caja con vibras neovictorianas que se complementan con la hoja donde podemos encontrar la letra de las canciones, en forma de carta.

Y sabemos que se nos quedan un montón de álbumes con diseños espectaculares en el tintero. También sabemos que posiblemente os hayamos desbloqueado nuevas necesidades de compras con este post. Lo sentimos (en realidad, no mucho). Pero ¿para qué sirve el dinero, si no vamos a gastarlo en una bonita colección de álbumes de K-pop en nuestras estanterías para adornar nuestras estanterías? (warning: comprad con moderación).











